Angeles los estuvieron vigilando durante su jornada y cuando la noche vino y ellos fueron a descansar, ellos no estuvieron solos. Angeles todavía estaban con ellos. (SJ 13.5)

Ahi, en ese cobertizo humilde, Jesus el Salvador nació en un pesebre.  En esa rústica cuna descanso el Hijo del Mas Alto-El quien con su presencia hubo llenado las cortes del Cielos con Su Gloria. (SJ 15.1)

Antes que El viniera a la tierra, Jesus era el Comandante de las Huestes Angelicales. El mas brillante y el mas exaltado de los hijos de la mañana anunciando su Gloria en la creación.  Ellos velando sus caras delante de El cuando estaba sentado en su trono.  Ellos ponían sus coronas a sus pies y cantaron sus triunfos al contemplar su grandeza. (SJ 15.2)

Sin embargo este Ser Glorioso amo al pobre pecador y tomo sobre si la forma de siervo, para que pudiera sufrir y morir por nosotros. (SJ 15.3)

Jesus podría haber permanecido en el seno del Padre, llevando la corona real y el manto real, pero por nuestra causa El opto por intercambiar las riquezas del Cielo por la pobreza de la tierra. (SJ 15.4)

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